-LXVII-

By Luis de Góngora y Argote

¿Para qué dime Marcia, te perfumas,

y en tantos alambiques y redomas,

de Pancaya destilas los aromas,

y al pájaro del Sol cuentas las plumas?

Si eres mujer común, no te presumas

empresas de Cartagos, y de Romas,

si tales son las que a tu cargo tomas,

para charco te bastan las espumas.

Que mal podrás del bálsamo Guineo

desmentir las ofensas al olfato

con todo lo fenicio y los Sabeo.

Mientras te taraceas cada rato,

que juntas en adúltero Himeneo,

al marfil terso, el ébano mulato.