- XLII -

By Lupercio Leonardo de Argensola

Este prolijo y tenebroso día,

el cual con piedra negra notar quiero,

memoria es dignamente del primero

de mi vida, si es vida aquesta mía.

Entonces lo lloraba en profecía,

y de su soledad tomando agüero,

en tanto que viviere ya no espero

tener en él sucesos de alegría.

Odioso me será, y odioso sea

al cielo y a la tierra eternamente,

pues en él se me esconde Galatea.

Entre las noches lóbregas se cuente,

y en él ninguna acción jamás se vea

digna de que la fama la sustente.