- XLIV -
Tanto mi grave sentimiento pudo,
que en la mano de bárbara violencia
hizo dando lugar a la clemencia
volver el filo del cuchillo agudo.
¿Hay por ventura de diamante escudo
que pueda hacer tan firme resistencia,
como de un alma pura la inocencia
que ofrece el pecho al vencedor desnuda?
Yo vi, yo vi los ojos, no es mentira,
que muerte amenazaban, detenerse
con blando efecto en la miseria mía;
y deshacerse los nublados de ira,
y la santa piedad aparecerse;
que todo es fácil si en la fe se fía.