- XXXIV -

By Lupercio Leonardo de Argensola

Recibe, oh sacro mar, una esperanza,

a cuya causa pueblos mil devotos

están hoy ofreciendo justos votos,

porque la restituyas con bonanza.

Reducid, fieros vientos, a templanza

vuestros desordenados alborotos;

dad ocio, no experiencia, a los pilotos;

vuestra quietud usurpe su alabanza.

Del poderoso Carlos la alta popa

sienta vuestro favor, y en su deseo

concurrid con España y con Saboya.

Con esto enmendaréis el caso feo

de haber dado al adúltero de Troya

pasaje favorable contra Europa.