- XXIII -

By Lupercio Leonardo de Argensola

Conjuradas están en daño mío

cuantas cosas aplico a mi provecho;

procúrame acoger las que desecho,

las que busco me tratan con desvío.

Hallo en su misma esfera el fuego frío,

pues ningunos efectos ha en vos hecho;

y donde tiene amor mayor derecho,

allí le vi quitar el poderío.

Allí donde los míseros mortales

alivian por lo menos sus cuidados,

sagrado tribunal de la clemencia,

a deseos y penas inmortales

fueron mis pensamientos condenados;

que no todo se vence con paciencia.