- 11 - Turbación del poeta al verse favorecido

By Lope de Vega

Dormido Manzanares discurría

en blanda cama de menuda arena,

coronado de juncia y de verbena,

que entre las verdes alamedas cría;

cuando la bella pastorcilla mía,

tan sirena de amor como serena,

sentada y sola en la ribera amena,

tanto cuanto lavaba nieve hacía.

Pídele yo que el cuello me lavase,

y ella, sacando el rostro del cabello,

me dijo que uno de otro me quitase;

pero turbado de su rostro bello,

al pedirme que el cuello le arrojase,

así del alma, por asir del cuello.