- 1179 - Acto III, DON CARLOS De La siega

By Lope de Vega

Ya que la hablar me quitas, a lo menos

las quejas no podrás, Leonarda ingrata.

Quéjase el mar, si el viento le maltrata;

tiembla la tierra en sus profundos senos;

silban los troncos, de hoja y ramas llenos,

y hasta la rueda y clavazón de plata

de sus ejes a veces se desata

con voces de relámpagos y truenos.

Quéjanse los delfines, los leones,

el toro, el tigre, y tú, como ellos, quieres

que calle la razón a mi despecho.

Mas como todas fueron sinrazones,

no quieres que se sepa que tú eres

a la vista mujer, diamante al pecho.