- 1189 - Acto II, ABENZAR De La venganza venturosa

By Lope de Vega

Digo, Señor, que luego al mismo punto

que en la mar le lanzamos, se abrió el cielo:

o fuese que Mahoma por castigo

o premio de su humilde sufrimiento

lo quiso colocar en la alta silla,

o sepultar en el abismo eterno,

que con nuevos relámpagos y truenos

se desapareció en aquel instante,

y yo quedé esperando grande rato

por traerte siquiera algún indicio;

pero luego la mar, muy sosegada,

y el cielo sin dar muestras de mudanza.

No sé que sienta en tan gran prodigio;

sí te decir que vine amedrentado.