- 121 - Al poderosísimo príncipe don Felipe III, Nuestro Señor
By Lope de Vega
No es este el don, que al labrador robusto,
el hijo de Felipe le agradece,
que al nuevo Salomón, Herrera, ofrece
para su templo más riqueza y gusto.
Entre aquesta humildad, Felipe Augusto,
la caridad de Cristo resplandece,
y así ha de hallar la estima que merece
causa tan justa en Príncipe tan justo.
Merezca pues de vos ser amparado
tan santo celo, que es el mismo ejemplo
en ley divina y en razón humana.
Que estos son los tapices, que han dejado
de la historia de Cristo, y vos el templo,
donde los cuelga la piedad Cristiana.