- 1231 - Jornada II, CONDE

By Lope de Vega

¡Hayas del monte, en qué piedad tan justa

dio vida a quien mataba los consejos

de un astrólogo vil; sombrosos tejos,

que infame vistes la grandeza augusta;

encina, en cuya bárbara y robusta

corteza vi sus ojos como espejos,

y los rayos del sol surtir reflejos,

lágrimas de que el cielo tanto gusta,

¿qué se hizo el niño, que al llorar suave

movió las piedras? ¿Quién le puso el nombre?

¿Quién le guardó, si es éste ilustre y grave?

Pero no será justo que me asombre,

que lo que guarda Dios Él mismo sabe

como se libra del poder del hombre.