- 128 - Casose un galán con su dama y después andaba celoso

By Lope de Vega

Puso tan grande amor, si amor se llama,

un hombre, aunque no fue de los Catones,

en una gata, en perseguir ratones

décima de las nueve de la fama,

que a Júpiter, teniéndola en la cama,

porque fuese mujer dio tales dones,

que a fuerza de promesas y oblaciones,

Júpiter la volvió de gata en dama.

Estando, pues, en el estrado un día,

pasó un ratón, y apenas la vislumbre

le dio en los ojos cuando fue su arpía.

¿De qué tienes, Ricardo, pesadumbre?

Que Cloris ha de ser lo que solía,

porque es naturaleza la costumbre.