- 1426 - Libro III

By Lope de Vega

Lloved nubes al justo, aquel Eterno,

cuya generación ninguno cuenta,

y en tierra virgen de milicia exenta

prodúzcale una flor, pimpollo tierno.

Llorad, cielo, el Verbo, que ab eterno

se engendra en Dios, y vive y se alimenta,

por bien del hombre, y para eterna afrenta

del envidioso Rey del lago Averno.

Baje la luz y gloria de las gentes

al limbo oscuro a reparar sus daños,

tras tantos siglos de la vida ausentes.

Y adviertan nuestros frágiles engaños,

lo que enojan a Dios desobedientes,

pues lo estuvo de Adán cuatro mil años.