- 1427 - Libro III

By Lope de Vega

Miró Dios soberano la pureza

del corazón de Abel, y el suyo aplica

al ara, en que el cordero sacrifica,

que de su aprisco fue la mejor pieza.

Caín armado el rostro de fiereza,

en vez de altar malicias edifica,

y la muerte en la envidia que publica,

asomó por el mundo la cabeza.

Hasta que la inocente sangre vierte,

la virtud de su hermano le fastidia;

¡ay dura envidia, poderosa y fuerte!

¿Mas qué se espanta, quien con ella lidia,

si la primera espada de la muerte

se tomó de las manos de la envidia?