1º de enero de 1863

By Clemente Althaus

Reina en París unánime alegría:

y toda plaza y toda calle suena,

de alborozada muchedumbre llena,

que celebra del año el primer día.

Mas, solitaria en tanto el alma mía,

con el contento, y la ventura ajena,

siente aumentarse su profunda pena,

y su tedio y mortal melancolía.

En vano la esperanza me halagaba:

para mí ¡ay triste! el año nuevo empieza

tan desgraciado cual su hermano acaba:

¡aún el mal no remite su crudeza

que mi cuerpo consume, aún gime esclava

el alma del hastío y la tristeza!