2 de febrero de 1840 en Liverpool

By José María Blanco White

¿Qué resta al infeliz que acongojado

en alma y cuerpo, ni una sola hora

espera de descanso o de mejora

cual malhechor a un porta aherrojado?

Por el dolor y la endeblez atado

me ofrece en vano su arrebol la Aurora,

el sol en vano el ancho mundo dora;

tal yazgo inmoble, en vida sepultado

¡Infeliz! ¡Qué hago aquí? ¿Por qué no sigo

del sepulcro una voz que dice: «Abierta

tienes la cárcel en que gimes: vente»

¿Por qué? pregunto Porque un tierno amigo

en imagen vivísima a la puerta

se alza, y llorando, dice: «No, detente»