- 20 - Soneto por el llanto de Nuestra Señora y de San José al Niño perdido

By Pedro Espinosa

Pastor a cuya gloria me levanto,

zagala, honor de aquestas selvas bellas,

en lágrimas bañáis las nobles huellas:

¿que un cordero perdido lloráis tanto?

Lloras, María, y tu precioso llanto

suben para su lumbre las estrellas;

y lloras tú, José, cuyas querellas

son de los aires ornamento santo.

Más de una voz al aire desordena

del uno y otro pecho atribulado,

que a Jesús llama entre mortal gemido.

Mas de aqueste dolor nace otra pena,

viendo que, cuando más habéis llorado,

no igualará el dolor al bien perdido.