- 37 - A Juliana y Juana
By Lope de Vega
Amanecieron en el claro oriente,
entre el aurora, perlas y cristales,
los dos hermosos soles celestiales
que al mundo alumbra con su luz ardiente.
Daba el menor divino, refulgente,
con rayos de oro, luz a los mortales;
daba el mayor los rayos orientales,
cubiertos de una nube transparente.
Cual águila caudal miré atrevido
los bellos ojos de Juliana y Juana
contra los rayos del inmenso fuego...
Mirelos solos de su luz movido,
y por pagar mi confianza vana,
hiriome el resplandor y quedé ciego.