- 41 - El poeta, pecador, confiesa a Jesús la dureza de su corazón

By Lope de Vega

¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?

¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,

que a mi puerta cubierto de rocío

pasas las noches del invierno oscuras?

¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras

pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,

si de mi gratitud el hielo frío

secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el ángel me decía:

«Alma, asómate agota a la ventana;

verás con cuánto amor llamar porfía»!

Y ¡cuántas, hermosura soberana,

«mañana le abriremos», respondía,

para lo mismo responder mañana!