- 69 - Acto IV, Escena I, FERNANDO
By Lope de Vega
Aquí, donde jamás tu rostro hermoso
planta mortal, divina Dorotea,
toque atrevida, tu sepulcro sea,
sin columnas de pórfido lustroso.
El fénix yace en inmortal reposo,
no vuelva a renacer, ni el sol le vea,
construyéndole en vez de urna Sabea
mis lágrimas pirámide oloroso.
¿Mas que importa, si amor inmortaliza
el único milagro que deshace,
y a más eterno sol la pluma enriza?
Remedio inútil entre peñas yace,
si del alma, que abrasa en la ceniza,
infante fénix del difunto nace.