- 714 - Acto II, CLARA De Angélica en el Catay

By Lope de Vega

Parte, dulce sirena, en mis oídos,

seguro de que Amor me lleva atada

al árbol de la nave que, cargada

de fe, lleva a tu puerto mis sentidos.

Buen viento, pensamientos bien nacidos,

que ya se ve la tierra deseada

de laureles y olivas coronada,

si los celajes son celos fingidos.

Alborótese el mar en perseguirme,

que a sus peñascos mi paciencia excede,

para que Amor el premio me confirme.

Todo se mude; la fortuna ruede;

que quien tiene la fe por árbol firme,

ni se puede anegar ni olvidar puede.