- 716 - Acto II, REINALDOS

By Lope de Vega

Entre las armas del sangriento Marte,

entre los tafetanes que enarbola,

de la gente francesa y española,

entre el cristiano y bárbaro estandarte;

entre las lanzas de una y otra parte,

cuyo acero de sangre se arrebola,

Angélica, tu voz pudiera sola

hacer que de Paris mi espada parte.

Sigo tu luz, aunque por más distancia;

mas cuando a ti, cual mariposa, llego,

no me dan premio de mi amor tus cielos.

Y así, más enojado vuelvo a Francia,

porque es mirarse en un espejo un ciego,

seguir desdenes y obligar con celos.