- 74 - Acto I, XARIFA

By Lope de Vega

El sátiro, que vio primero el fuego

resplandeciente, claro y luminoso,

fuele a abrazar alegre y codicioso,

pero abrasado se detuvo luego.

Miró unas flores, que el ameno riego

fertilizaba de un arroyo hermoso,

y dijo: ¡Oh campo alegre y deleitoso!

¿por qué os dejé de aquella lumbre ciego?

Tal yo, que con mi engaño me aconsejo

y de todo el sentido me despojo,

sigo mi daño, y de mi bien me alejo.

Mi muerte busco, y de vivir me enojo;

las flores de oro en la corona dejo,

y al fuego del amor el alma arrojo.