- 788 - Acto I, FULGENCIA De El caballero de Illescas

By Lope de Vega

¡Qué poco dura el bien a un desdichado!

¡Qué cortas son las horas que le tiene!

Pues, con la prisa que a su casa viene,

más es huésped partido que llegado.

¡Ay, Garcerán, para perdido, hallado!

¡Qué imposible paciencia nos conviene!

Parece que la suerte el mal previene,

para que corra tras el bien que ha dado.

Aun apenas mis dichas fueron dichas,

cuando fortuna se deshizo de ellas,

trocándolas en penas y desdichas.

¡Ay, Dios! ¡Cuán mejor fuera no tenellas!

Que al desdichado si le vienen dichas,

es para la desdicha de perdellas.