- 794 - Acto II, DORISTA De El capellán de la Virgen

By Lope de Vega

Hablé atrevida, porque no hay pisada

víbora cual mujer que fue ofendida,

pero puesto que fui tan atrevida,

me dice amor que no seré vengada.

Es Gracia de Manfredo tan amada,

que por los celos ha de ser querida

con más extremo que su misma vida;

celos son vaina, y el amor espada.

Los filos del amor y sus desvelos,

mientras los dedos dan punto en vacío,

encubren, como al sol los pardos cielos,

tanto, que cuando está cansado o frío,

con agrio de naranja de unos celos,

si no come el amor, pierde el hastío.