- 838 - Jornada I, ZARA De El esclavo fingido

By Lope de Vega

¡Alado dios, vendado niño ciego,

que postras altos cetros y coronas,

al más pobre y humilde no perdonas

y a todos haces guerra a sangre y fuego!

Yo, que en las olas de la mar me anego,

¿qué defensa hallaré cuando blasonas

que temen tu poder las cinco zonas,

privando a los más libres de sosiego?

Pues derribas, destrozas, atropellas

majestades, imperios y tiaras,

consuelo es para mí aunque no me alabo,

que quedo libre en ver que altivo huellas

las libertades pródigas y avaras,

el ver que me sujeta a mí un esclavo.