- 871 - Jornada III, LA INFANTA De El ingrato arrepentido
By Lope de Vega
Si Etnas tus ojos son y Citia el pecho,
subieron de tu boca a mis oídos
los aires, con tu voz favorecidos,
con que lisonjas ha mi amor han hecho.
Si Etna sus ojos son, ya habrán deshecho
el uso a mi razón, y a mis sentidos;
si el pecho Citia fue, tendrá oprimidos
mi amor, mi libertad y mi provecho.
Si de mis ojos y mi pecho hablabas,
Citia son ellos, y él es Etna ardiente,
pues dan llanto y suspiros en despojos.
¿Por qué los epítetos no trocabas?
Pero dijiste, Enrico, agudamente,
si hablaban de tu pecho y de tus ojos.