- 878 - Acto I, ARIADNA
By Lope de Vega
¿A dónde vas amenazando ausencia,
dueño del alma venturosa mía?
Que no suele olvidar el que porfía,
porque donde hay memoria no hay paciencia.
Amenaza atrevida la presencia;
mas luego que la vista se desvía,
vuelve en su fuerza amor, que a sangre fría
no sabe hacer el gusto resistencia.
Amor, cuando se ha dado por despojos,
no muda la pasión mudando cielos;
que ven las almas si no ven los ojos.
Juegan los que aman si lo son desvelos;
mas no se ausente nadie por enojos,
que lo que saca amor vuelven los celos.