- 91 - Acto I, Escena XI, CELINDA

By Lope de Vega

Nunca, tirano amor, de tus embustes

resultaron menores desatinos;

ya no podrás hallar otros caminos

para que más de veras me disgustes.

¿Qué un conde humilde y una reina ajustes?

Enlaza, amor, las hiedras con los pinos;

mas no enredes los frágiles espinos

cuando, por niño, de locuras gustes.

Mira, amor, que era el Conde propio centro

desta alma y calidad, y que es pequeño

para los brazos de la Infanta bella.

Mas eres vino, amor; que una vez dentro,

quieres que te obedezcan más que al dueño,

y echas de casa a quien te puso en ella.