- 96 - A una dama que tomando agua en la boca de una fuente, la volvió a arrojar...
By Lope de Vega
Llegó Celia a beber: ¡dichosa fuente!
pues mereció la sed de su deseo;
hizo de rosas caudaloso empleo,
bañándose en sus labios la corriente.
Sirvió el agua de espejo transparente,
imitando en lo inmóvil a Peneo.
o fuese admiración, o hacer trofeo
de enamorada con su misma fuente.
Celia, que de sí misma vio besarse,
¡ay! a sentirlo en vano resistiera,
aunque igual en prudencia y hermosura.
Arrojó el agua, pudo despreciarse;
¿qué Narciso en la fuente no bebiera
y procurarlo, que mayor locura?