- 96 - Acto II, MARDOQUEO

By Lope de Vega

Dios de mis padres, no es soberbia mía

no me rendir a Amán, tan arrogante

como Nembrot, aquel feroz gigante

que escalar vuestros cielos pretendía:

Introdújose así la idolatría;

no es bien que con el culto se levante,

debido a quien no tiene semejante,

quien no tiene poder seguro un día.

Vos sois la majestad a quien debida

es nuestra adoración, y por quien vierte

sangre en las aras donde sois servida.

Nadie con vos es poderoso y fuerte;

que como sois el dueño de la vida,

también tenéis el cetro de la muerte.