- 969 - Acto I, NARVÁEZ

By Lope de Vega

Bañaba el sol la crespa y dura cresta

del fogoso león por alta parte,

cuando Venus lasciva y tierno Marte,

en Chipre estaban una ardiente siesta.

La diosa, por hacerle gusto y fiesta,

la túnica y el velo deja aparte;

sus armas toma, y de la selva parte,

del yelmo y plumas y el arnés compuesta.

Pasó por Gracia, y Palas viola en Tebas,

y díjole: «Esta vez tendrá mi espada

victoria igual de tu combate acero.»

Venus le respondió: «Cuando te atrevas,

verás cuánto mejor te vence armada

la que desnuda te venció primero.»