A Antonio Zambrana

By José Fornaris

Si la justicia yace encadenada

con la muerte en la pálida mejilla,

y el torpe que la inmola triunfa y brilla

de laureles la frente coronada;

si va por rudo látigo azotada

y el mismo sacerdote la amancilla,

clavándole en el pecho la cuchilla

y rasgando su túnica sagrada;

Sé tú el brazo de Dios que la defienda,

el alma tuya ríndele en trofeo;

no en el mercado sin pudor se venda

por vil y degradado fariseo;

y tendrás al morir en la contienda

tumba como Catón y Galileo.