A Bogotá – II

By Julio Flores Roa

¡Oh mi bella ciudad! Cómo en tu seno

vibró mi ser y aleteó mi rima

cuando en tu corazón hallé la cima

que asalta el rayo y que apostrofa el trueno

Te poseí bajo tu azul sereno,

entre el halago dulce de tu clima,

y te ofrendé mi juventud opima

con tanto ahínco y con amor tan pleno,

que en las tinieblas de tus noches frías

y hasta en tus más recónditos rincones

deben sonar, cual ecos de otros días:

los sollozos de todas mis canciones,

los estruendos de todas mis orgías

y los gritos de todas mis pasiones!