A bordo del «Barranquilla»

By Julio Flores Roa

El oro de la tarde se diluye

en la plata del río; cruza un ave

el ámbar vesperal, da un grito y huye

¿De qué? ¿De quién? ¿Adónde va? ¡Quién sabe!

Cruje el barco Refulge la candela

del sol sobre el verdor del monte bravo;

y el ave vuela, y vuela y vuela

hasta perderse de mi vista al cabo

Y al pensar que aquella ave en fuga loca,

tal vez dejando en apartada roca

su nido, huyó tras mentirosa huella

Pienso en mí que, doliente y aturdido,

me voy huyendo como el ave aquella,

dejando sólo en mi montaña el nido.