A Campo-Arana
Caer, para sufrir el desengaño;
soñar, para llorar cuando despierto;
buscar la dicha cual remoto puerto,
que nunca abordo , por destino extraño.
Sembrar el bien y cosechar el daño;
dejar lo fijo por seguir lo incierto;
ver siempre cerca y a mis pies abierto
el ancho abismo de amoroso engaño
Batallar con mi suerte rencorosa,
ocultar del dolor la eterna herida,
sentir el aire y respirar la prosa.
y ver mi triste juventud perdida
Tal es, en suma, mi existencia hermosa
¡Y a esto llaman vivir y esto es la vida!