A Dafne, huyendo de Apolo

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

«Tras vos, un alquimista va corriendo,

Dafne, que llaman Sol, ¿y vos, tan cruda?

Vos os volvéis murciélago sin duda,

pues vais del Sol y de la luz huyendo.

»El os quiere gozar, a lo que entiendo,

si os coge en esta selva tosca y ruda:

su aljaba suena, está su bolsa muda;

el perro, pues no ladra, está muriendo.

»Buhonero de signos y planetas,

viene haciendo ademanes y figuras,

cargado de bochornos y cometas.»

Esto la dije; y en cortezas duras

de laurel se ingirió contra sus tretas,

y, en escabeche, el Sol se quedó a oscuras.