A Diego Velázquez Silva
Vuela, oh joven valiente, en la ventura
de tu raro principio; la privanza
honra la posesión, no la esperanza
del lugar que alcanzaste en la pintura
Anímete la augusta alta figura
del Monarca mayor que el Orbe alcanza,
en cuyo aspecto teme la mudanza
aquel que tanta luz mirar procura
Al calor de este sol templa tu vuelo
y verás cuánto extiende tu memoria
la fama, por tu ingenio y tus pinceles
Que el planeta benigno a tanto cielo
tu nombre ilustrará con nueva gloria,
pues es más que Alejandro, y tú su Apeles