A Dios

By Clemente Althaus

Templa, Señor, tu rigurosa saña,

y a nosotros los ojos ya convierte

de tu dulce piedad; mira a la Muerte

embotar en nosotros su guadaña

Nuestro sepulcro cada aurora baña

el llanto nuestro, y sin cesar se vierte;

ve a la peruana esposa, al joven fuerte

morir, y a la viuda en tierra extraña

Morir en apartado suelo ajeno,

desventura mayor que otra ninguna,

excusa a los que viven: oh Dios bueno,

tu piedad a los nuestros nos reúna,

y nos de tumba en su materno seno

la dulce tierra que nos dio la cuna