A don Agustín de Salazar y Torres

By Padre Jerónimo Pérez de la Morena

Dichoso yo, que oí, Cisne Sagrado,

el más alto primor de tu armonía,

tu voz eternizarse en tu agonía,

tu vida asegurarse en lo elevado.

Tan dulce providencia a tanto grado,

de todos, te excedió, que aun no podía,

ser en ti tu espirar tu melodía

pues ella te alentaba desmayado

Moriste, en fin, moriste, y dos victorias

en dos vidas lograste, la primera

allá en los Astros, y otra en la memoria.

No es menos victoriosa la tercera,

puesto que al instrumento de tus glorias

puntos floridos da la Prima-Vera