A don Diego de Lucena, pintor famoso, grande ingen
En esa, Diego, lámina excedida
ni del Griego Pintor, ni del Toscano,
a los esfuerzos debe de tu mano
segundo aliento mi segunda vida
Muda la imagen vive, consentida,
no a más que el bulto persuadir humano,
nada el pincel la oculta soberano,
sólo la voz le niega colorida.
No te adquiere esta copia la alabanza
por imitada bien, que los primores
siempre son en tu obrar la menor parte
Mayor admiración, Diego, te alcanza
de que anime tu diestra los colores,
y pueda dar espíritus el arte