A don Diego de Mendoza y a su fama
En la memoria vive de las gentes,
varón famoso, siglos infinitos,
premio que le merecen tus escritos,
por graves, puros, castos y excelentes .
Las ansias en honesta llama, ardientes,
los Etnas, los Setigios, los Cozitos,
que en ellos suavemente van descritos,
mira si es bien o fama, que los cuentes
Y aunque los lleves en ligero vuelo
por cuanto ciñe el mar y el Sol rodea,
y en láminas de bronce los esculpas
Que así el suelo sabrá, que sabe el cielo,
que el renombre inmortal, que se desea,
tal vez le alcancen amorosas culpas