A Don Francisco Morovelli de Puebla

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Convirtiose este moro, gran Sevilla,

perseguidor de todos tus linajes,

pues por sólo empatar hábitos, gajes

pagaste a su estupenda tarabilla.

Hoy te prefiere el resto de Castilla

quien hizo de tu honor tantos potajes,

aloque de Moisés y Bencerrajes,

esto por raza, eso otro por astilla.

En Belli cabe moro y cabe hebreo;

en Puebla, sinagoga con mezquita;

presume de lección por galileo:

testigo es Polión, lengua precita,

de cuando fue su abuelo, el idumeo,,

pastilla ardiendo por la ley escrita.