A don Gaspar de Jovellanos

By Juan Meléndez Valdés

Las blandas quejas de mi dulce lira,

mil lágrimas suspiros y dolores

me agrada renovar, pues sus rigores

piadoso el cielo por mi bien retira.

El dichoso zagal que tierno admira

su linda zagaleja entre las flores,

y de su llama goza y sus favores,

alegre cante lo que amor le inspira.

Yo lloré solo de mi Fili airada

el altivo desdén con triste canto,

que el eco lleve al mayoral Jovino;

alternando con cítara dorada,

ya en blando verso o dolorido llanto,

las dulces ansias de un amor divino.