A don Juan Antonio Viedma

By Bernardo López García

Sigue, cantor; de tu inspirada mente

brote en raudales el cantar sonoro;

pulsa la lira, que en sus cuerdas de oro

refleja audaz tu inspiración potente

Sigue, cantor, porque tu canto ardiente

llevando al alma celestial tesoro,

arranca al corazón risas y lloro;

llena de gloria la entusiasta frente.

Sigue; que al Bardo que con dulce vuelo

cruza este charco mísero y profundo

brindando al alma celestial consuelo

Dios lo levanta de este mar inmundo

y le hace llegue con la frente al cielo,

desde su indigno pedestal el Mundo.