A Donoso Cortés

By Francisco Rodríguez Zapata

Guarde en su margen el dichoso Sena

al que Europa admiró genio eminente,

y por quien dobla la abatida frente

España en el dolor que la enajena

Yace agotada allí la inmensa vena

del escritor, del místico elocuente,

que era el orgullo de la ibera gente

y aun en la tumba contra el siglo truena

Cedióle Tulio sus brillantes galas,

Demóstenes su fuego y energía,

Job su ternura, Ezequiel su vuelo:

prestóle al fin la Religión sus alas,

y cual ciervo sediento en su agonía

voló a la eterna fuente del consuelo.