A...

By Salvador Bermúdez de Castro

Tímida virgen que la suerte impía

bogando lleva sobre mar incierto,

como la palma en medio del desierto,

inmóvil quedas en la mente mía

El recuerdo amoroso todavía

vive en un alma do el amor ha muerto;

constante siempre del cadáver yerto

mi pecho guarda la ceniza fría

Así blanca laguna llora a solas,

si dejó el cisne por lejana bruma

sus orillas cubiertas de amapolas;

y como huella de su ausente pluma,

por un momento las tranquilas olas

conservan tristes la flotante espuma