A Elena

By Clemente Althaus

Contemplando callaba embelesado,

feliz visitador, a dos doncellas,

tan puras y graciosas como bellas,

y bellas ambas en el mismo grado:

mas, apenas llegaste, y el estrado

alto asiento te diera en medio de ellas,

como ante el sol se apagan las estrellas,

así se oscurecieron a tu lado,

que, como el mismo sol humanas teas,

así tú, Elena, a las demás mujeres

cubres con tu luz fúlgida y afeas.

Cesan contigo varios pareceres,

y aunque la sola en ignorarlo seas,

tú la beldad de las beldades eres!