A ellas

By Antonio Alcalde Valladares

Como se ven por el cristal del río

los granos de sus límpidas arenas,

como se ven también las azucenas

a través de las gotas de rocío;

como en las noches del quemado estío

tras de las nubes blancas y serenas

se ve la luna, ¡cual las almas buenas

se ven detrás de su dolor impío!;

como por medio a la verdad se mira

la fe del corazón, que sin enojos

en el fulgor de la virtud se inspira,

así quisiera en mi aparente calma,

a través de las niñas de tus ojos

mirar los sentimientos de tu alma.