A España

By Gaspar Núñez de Arce

Roto el respeto, la obediencia rota,

de Dios y de la ley perdido el freno,

vas marchando entre lágrimas y cieno,

y aire de tempestad tu rostro azota.

Ni causa oculta, ni razón ignota

busques al mal que te devora el seno;

tu iniquidad, como sutil veneno,

las fuerzas de tus músculos agota

No esperes en revuelta sacudida

alcanzar el remedio por tu mano,

¡oh sociedad rebelde y corrompida!

Perseguirás la libertad en vano;

que cuando un pueblo la virtud olvida,

lleva en sus propios vicios su tirano.