A estas animosas palabras que decía Epicteto: «Pule, Júpiter, super me calamitat...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

«Llueve, oh Dios, sobre mí persecuciones»,

mendigo, esclavo y manco, repetía

Epitecto valiente, y cada día

a Júpiter retaban sus razones.

«Vengan calamidades y aflicciones

averigua en dolor mi valentía;

con los trabajos mi paciencia expía

mi sufrimiento, en hierros y prisiones.»

¡Oh hazañoso espíritu hospedado

en edificio enfermo, que pudieras

animar cuerpo excelso y coronado!

Trabajos pides y molestia esperas,

y, con tener a Dios desafiado,

ni ofendes, ni presumes, ni te alteras.